Domingo, 6 de julio de 2008
¡La aventura ha comenzado!
Tras largos meses de espera, ha llegado el viaje de nuestras vidas. Es un viaje al conocimiento, a la curiosidad, al aprendizaje y a la amistad.
Ha llegado la hora de ver de cerca la Universidad, pero no una cualquiera, sino la ideal, la que sigue los pasos de lo que comenzó siendo.
Alumnos y maestros unidos por el ansia de saber más que intercambian conocimientos, enriqueciéndose a sí mismos y, en consecuencia, a la sociedad que les rodea.
Ahora es nuestro turno. Ahora somos nosotros los que tenemos que enseñar la Universidad que es posible conseguir. Esta ha sido una noche en la que pocos han podido dormir. Los nervios nos han jugado una mala pasada y, al terminar el día, no podemos más que dormir. Pero una cosa ha cambiado: la ilusión y las ganas por continuar el viaje acompañarán los sueños de cada uno de nosotros.
Elena Orofino
Lunes, 7 de julio de 2008
Estoy en las nubes. Literalmente. Volando de Madrid a Roma. Son ya las ocho y media, empieza a atardecer y desde la ventana del avión se ve un cielo azul y unas nubes maravillosas.
Ayer no escribí nada por la noche porque fue realmente agotador. Pocas veces me ha cundido tanto un día: el Congreso, la sede de la Comunidad de Madrid, la conferencia de Álvaro Abellán, la cena con la tuna y el "cachondeo" con la tuna, Juan Pablo dándolo todo… y cada actividad fue profundamente inspiradora.
El Congreso mereció mucho la pena gracias al encuentro con Nacho Uriarte, un tío joven, cercano y sincero que transmitía ilusión, compromiso y una profunda fe en su trabajo y en su vocación. Además, mi visión del mundo de la política se amplió gracias a él; por primera vez me di cuenta del trabajo silencioso y "en la trastienda" de los políticos y de la importancia de trabajar en equipo. Nacho es un modelo a seguir, porque lo es de cómo amar lo que haces. Además, el congreso es precioso, un auténtico privilegio trabajar ahí y hacer política, ser, como comentó ayer Juan Pablo (un gran formador) un hombre de acción y comprobar que tus decisiones tienen una consecuencia directa en la sociedad. Quién sabe, quizá la política sea el medio para canalizar mis ganas de tener influencia para cambiar las cosas y para hacerlo, concretamente, en esta España nuestra a la que quiero tanto.
Después de esta inyección de ilusión, tuvimos una conferencia de Alvaro Abellán sobre el origen de la Universidad. Imprescindible. De una manera muy, muy clara, directa y a la vez bonita, nos dio las claves para entender ese origen. Ojalá consiga ser una genuina y auténtica universitaria. Una universitaria con una voluntad de saber y una universitaria rebelde. Este término resulta un tanto nuevo.
Siempre lo he asociado a otro de tipo de rebeldía y, en general, he sido una persona disciplinada y obediente. No pienso perder eso, pero a partir de ahora no daré nada por hecho y NO PIENSO CONFORMARME. Porque la conformidad lleva a la mediocridad y nos impide, por lo tanto, conseguir la mejor versión de nosotros mismos.
Después de un día tan elevado, disfrutamos de una cena divertidísima. En primer lugar, a pesar de llevar apenas dos días juntos, ya pasan del "¿de dónde eres?" y cada rato juntos es muy interesante y se siente el cariño y el buen rollo. Y además, cantó la tuna. Más bien, cantamos todos nosotros con la tuna. Y bailamos e hicimos mucho el tonto, y gritamos y nos lo pasamos pipa, porque eso también es universidad. Porque vivir esta aventura significa reflexionar a fondo en un momento determinado y en otro disfrutar a tope y dejarte la piel en cada pequeña actividad.
Belén Menéndez Botella, Madrid
Jueves, 10 de julio de 2008
Roma constituye el origen de la cultura occidental.
Es increíble darse cuenta de que todo lo que nos rodeaba era cultura, una cultura que aunque tiene rasgos concretos y características del país, es en su total, muy similar a la nuestra.
En esta ciudad hemos sacado a relucir el debate entre ciencia y religión, a raíz de la visita a los Jardines Vaticanos y a la Academia Vaticana de la Ciencia en la que actuó de cicerone Monseñor Melchor Sánchez de Toca. Nos ha ofrecido respuestas verídicas, claras y concisas que, personalmente, pocas veces había recibido de la Iglesia. También queda reflejado en esta ciudad el hecho de que la cultura evoluciona, pero las bases siguen y seguirán siendo las mismas. Podríamos decir que la universidad es uno de los elementos más importantes para difundir la cultura europea; por tanto, que mejor lugar que Bolonia para resolver todas nuestras dudas. ¿Qué es la cultura europea? ¿Qué podemos hacer para preservarla? ¿Cómo transmitiremos a nuestros compañeros todas nuestras conclusiones? Me parece que Bolonia puede ser la ciudad idónea para responder estas y muchas más cuestiones.
Hacia allí nos dirigimos en un tren nocturno.
María Suarez Parfonry
Domingo, 13 de julio de 2008
La ciudad cada vez me parece más bonita. La pena es que dentro de poco nos vamos de aquí. Por la mañana dejamos las maletas en un lugar desde el cual descubrimos, para nuestra sorpresa, que en Heidelberg hay elefantes. Participamos en una gymkhana por la ciudad. Tuvimos que llevar a cabo pruebas como hacernos fotos con un chino o conseguir una cerveza española en el primer país productor de cerveza del mundo. A pesar de que subir al castillo no fue tarea fácil, la prueba más difícil sin duda fue la que consistía en organizar un partido España- Alemania, y más después de la Eurocopa. Nos lo pasamos muy bien.
Después de comer, viajamos a Frankfurt para coger un avión a Berlín. El embarque fue muy rápido, al igual que el viaje. Por la noche, paseamos para encontrar un sitio donde cenar en la ciudad. Después, la vuelta al hotel se me hizo muy rápido, porque iba hablando con un amigo. Es increíble la cantidad de gente impresionante con la que puedes hablar que he encontrado en BECAS EUROPA. Nunca los olvidaré.
Cristina Saavedra
Lunes, 14 de julio de 2008
Turismo en autobús
A las 8 ya estábamos de nuevo desayunando y la gente parece más cansada de lo normal, y es que todos se acostaron ayer más tarde... Nos llevan en bus hasta la universidad libre de Berlín donde nos dan una pequeña charla y una visita guiada. A continuación comemos en la "Mensa" de la universidad, donde comienza la primera acción universitaria, que revoluciona todo el comedor. En el tiempo posterior nos dedicamos a ultimar los detalles de nuestra acción y visitar la biblioteca, diseño de Norman Foster.
Después nos dirigimos a la embajada española, situada en un encantador paraje donde lo único que animó la conferencia fue la pregunta de Sandra "¿Cómo se vive la victoria de España en Alemania?".
Seguimos con la visita turística por Berlín, bajándonos del autobús para visitar los lugares más emblemáticos de la ciudad, como la Puerta de Brandemburgo o los restos del Muro de Berlín.
Cenamos prontito en una cervecería típica alemana, una gran fuente de carne y salchichas, con la cervecita para beber; con presentación del BAY y, para nuestra sorpresa, llega la primera noche en la que dormimos más de cinco horas; volvemos al albergue y tras una partida de billar, a las once nos mandan a todos a la cama... ¡Lo necesitábamos de verdad!
Elisa Bermejo
Martes, 15 de julio de 2008
Hoy hemos analizado la Acción Universitaria que hicimos ayer durante la comida. Me sentí como una universitaria que quiere ser escuchada y que reivindica ciertos ideales. Fue como si a alguien le interesara lo que queríamos pedir, y todo el restaurante nos escuchaba.
Por otra parte, también hemos visitado la Cancillería, sede del ejecutivo alemán. Es muy original como combina una arquitectura moderna y actual con espacios verdes. Se respiraba una gran tranquilidad y el orden con el que todo está dispuesto es muy significativo.
Después hemos ido al aeropuerto y por primera vez no me he puesto nerviosa durante el despegue ni en el aterrizaje. Esto se lo debo a mis compañeros de vuelo, unos futuros ingenieros aeronáuticos ¡gracias chicos!
La sorpresa llegó al ver que dormíamos en un precioso hotel NH en el centro de la ciudad. Bruselas de noche es preciosa y en la Grand Place llegamos a recurdar dinero solamente cantando y bailando ¡qué risas!
Es alucinante como el grupo se ha unido tanto en apenas una semana. Todos nos ayudamos y compenetramos, lo que está haciendo que el viaje sea aún más único.
Gabriela Martín
Jueves 17 de julio de 2008
Nos despertamos sobre las 7:30 de la mañana después de haber dormido muy bien, y nos dispusimos a preparar el equipaje, algo que siempre da pereza, no sólo por el hecho de recoger toda la ropa desperdigada sino por la pena que da dejar un lugar, como en el caso de Bruselas. En fin, que bajamos el equipaje y desayunamos como auténticos maharajás pues lo hacíamos en un hotel de la cadena NH;
Pronto, el equipo se dispuso a coger los autobuses para ir a Paría, no sin antes pasar por la universidad de Lovaina y visitar su estupenda universidad, donde pudimos escuchar en acción conferencial a Don Abelardo Velasco, cuya claridad de palabras, salidas del corazón, nos llegó a todos muy profundo.
Así, aprendimos que el desarrollo de un individuo debe ser integral, es decir, debe combinar el desarrollo de las capacidades intelectuales, racionales con su desarrollo físico y su emotividad. Con ello, el buen actuar, con el bien por delante, que es aquello que verdaderamente define a una persona.
A continuación nos reunimos por grupos de trabajo (el nuestro es el 2) y fuimos a comer a una pizzería en una hermosa plaza rodeada de edificios bellísimos.
Más tarde volvimos a Bruselas a visitar la Comisión Europea, donde después de una pequeña visita, participamos en una charla a cargo de la Consejera por Cantabria, que nos explicó algunos datos relevantes acerca del funcionamiento de dicha institución.
Finalmente nos trasladamos a París que, como dice nuestro compañero Rafa, es "la ciudad" por antonomasia. Bajo mi humilde perspectiva, la capital cultural del mundo.
Aunque la residencia de las chicas estaba separada de la nuestra, todos cenamos en un restaurante de comida rápida, donde degusté un "cous cous aux tríos viandes"
A continuación nos dispusimos a irnos no muy tarde a la residencia, para poder estar despiertos al día siguiente, Si bien la residencia no era excesivamente buena, se encontraba en un lugar privilegiado, junto a Notre Dame y al Sena. Dormimos muy bien, por el cansancio acumulado.
Aunque los días van pasando, aún somos capaces de exprimir más esta naranja, y hacer que su zumo crezca día a día.
Antonio Navarro
Viernes, 18 de julio de 2008
Hoy ha sido un día bastante completo. Tres conferencias, visita a la Sorbona, picnic y muchas acciones universitarias. De las conferencias, me ha gustado especialmente la de "Cuestión de cuestiones" de Feliupe Samarán, ya que ha sido muy cercana y ha planteado la arquitectura desde una perspectiva muy original. La conferencia de Juan Pablo Serra sobre la síntesis de saberes también ha estado bien porque resulta muy ameno que te hable una persona que conoces y más aún alguien como Juan Pablo con el que hemos pasado tan buenos ratos. Justo al lado de donde hemos hecho el Picnic había un concierto de un colegio que tocaba bastante mal, pero teníamos tantas ganas de pasarlo bien que parecía que no habíamos escuchado música en nuestra vida de lo que hemos disfrutado con ello. En el autobús, constantes emisiones del grupo UBB, de Acción Universitaria. Antes de cenar, mi grupo, ha preparado desde la sección de Universidad y Cultura, una actividad que consistía en crear, con espaguetis y golosinas, un monumento de las ciudades visitadas. Ya tengo ganas de ver mañana, la Torre Eiffel.
Sebastián Rueda Martínez
¿Quién lo diría? Al final, todas nuestras horas libres se han quedado en casi nada, lo justo para ir a Montmartre en Metro, una visita a la Iglesia del Sacré Coeur, una vuelta de 5 minutos por el barrio y volvernos el Metro. Por cierto, que el metro es otro de los atractivos de la ciudad.
Las actividades que han suplantado, o mejor dicho reducido nuestro tiempo libre, han sido una espectacular visita a la Sorbona (ojalá nuestra facultad fuera así) y tres conferencias (sí, tres). Una de Juan Pablo Serra sobre la síntesis de saberes, muy bien estructurada y cohesionada. Otra de Felipe Samarán (arquitecto). Me encanta ese hombre, porque parece ser muy feliz haciendo lo que yo quiero hacer; y otra de nuestros amigos de México, muy breve pero de las más prácticas hasta la fecha. Hemos comido en los jardines de Luxemburgo, mientras discutíamos en una charla, amenizada por los músicos, la conferencia de Juan Pablo. Por la noche, nos hemos dado una vueltecita por el Louvre. Me muero de ganas de que llegue mañana, para poder recorrer París con Felipe.
Sergio Almenar
Sábado, 19 de junio de 2008
Tras acostarnos la noche anterior, con un cansancio al que se había sumado el agotamiento de una salida nocturna por París, nos despertó la manana de un sábado francés, que dedicaríamos fundamentalmente a recorrer las zonas mas emblemáticas de la ciudad capital. Aunque sin muchas fuerzas físicas, la gran carga de apoyo moral nos movió inexplicablemente hacia nuestra primera parada del día, la Escuela de Arte culinario Le Cordon Bleu. Allí asistimos a una demostración culinaria por parte de un famoso Chef. Tras recibir información de la academia, y antes de ser invitados a una sesión de degustación gastronómica, que cerraría la visita en nuestro evento en la cuna gastronómica de Francia. Aún con hambre, los aperitivos del Cordon Bleu no impidieron que de camino a Trocadero nos deleitásemos con la oferta gastronómica francesa ofrecida en los puestos ambulantes que abundan en la ciudad.
En la Torre Eiffel nos esperaba Felipe Samarán, director de Arquitectura de la UFV, que nos asistía con sus explicaciones en una visita por Paris, que comenzo, como no podía ser de otra forma, con el ascenso a pie a la Torre Eiffel, que coronamos los becarios europa a media tarde.
Con el tiempo en nuestra contra y apresurados para no llegar con retraso a la cena, nos dividimos en dos grupos. Uno de ellos, acompanado por Felipe Samarán siguió la visita de camino al Centro Pompidou. Aunque llegamos tarde y no tuvimos casi tiempo para cenar, antes de la visita, evento que cerraría este 19 de julio y que nos llevaría a observar desde el autobús el espectáculo nocturno ofrecido por la iluminación de los monumentos y edificios de la ciudad. Llegó la noche, y con ella una interesante velada de alumnos y monitores que se prolongó hasta poco más tarde de medianoche. Sin duda otro día interesante que guardaremos en la mochila de los recuerdos que nunca antes se había sentido agraciada con tan buenas sensaciones.
Efrén López
Tras desayunar, nos fuimos al Cordon Bleu. Pudimos dormir un montón de horas, pero yo en realidad no dormí tanto como debería haber hecho. En el Cordon Bleu, vimos como París vota por la multiculturalidad y asistimos a una clase magistral. El resultado fue un producto que olía genial. Sinceramente, debo de ser un burro, pero a mi entender el sabor no estaba a la altura del olor.
Tras eso, salimos corriendo a la Tour Eiffel. Por supuesto, tuvimos tiempo para que nos timaran: pagamos 5'20 por un bocadillo de jamón y queso. Allí superé mis temores y subí a la preciosa torre. Desde allí vi la ciudad que, según Felipe Samarán, debía ser en un caso hipotético, la capital del mundo.
París es alucinante, y la gente es genial. Como el dependiente del quiosco de la torre, ¡buff! no hay palabras. Me gustó mucho que los carteles en la torre estuviesen escritos en español, francés e inglés.
Tras la torre, dimos un paseo por París que nos flipó (entusiasmó).
Cenamos en el Flunch un buen plato y después dimos un paseo nocturno: Biblioteca Nacional, Arco del Triunfo... Me encanta París. Amo Roma, pero la visión de la Torre Eiffel de noche, de color azul, es lo más bello que he visto en mi vida.
Definitivamente, Roma es mi ciudad. París es la ciudad. París es París, pero me quedo con Roma. París: 9,9 - Roma: 10.
Rafael López

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